Las principales diferencias entre el monotributo y el régimen general es que, en el primer caso, abonás un componente fijo según la categoría en la que te encuentre, mientras que en el segundo caso el monto que deberás abonar es totalmente variable.
Otra de las diferencias es que en el caso del monotributo abonás una suma mensual en concepto de IVA y el Impuesto a las Ganancias (en el caso del monotributo unificado también se incluye Ingresos Brutos), mientras que en el caso de ser responsable inscripto deberás presentar una declaración jurada por cada tributo.
Por otra parte, ser responsable inscripto suele ser mucho más costoso, en términos administrativos, ya que necesitarás del asesoramiento de un contador público. Finalmente, la diferencia más significativa es que los monotributistas tienen topes a la cantidad de dinero que pueden obtener, el cuál se actualiza cada 6 meses producto de la inflación, mientras que en el caso de los responsables inscriptos no tiene límites.